Catéter Hickman.

El catéter Hickman
Juan José Millán
@webjjmiles

El catéter Hickman es un catéter central con inserción torácica tunelizado que permite llevar a cabo maniobras de administración medicamentosa intravenosa y extracciones de sangre que requiere la aplicación de cuidados con frecuencia semanal, entre ellos la heparinización y cambio del apósito empleado, pese a presentar pocas complicaciones potenciales.

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                                  Estructura de catéter Hickman

El catéter está compuesto por un fino tubo de silicona que es radiopaco con grosor variable en función del uso al que esté destinado. Suele hacerse mayor uso de lúmenes menores por el aumento correlacional de complicaciones según se aumenta el grosor del mismo. Dichos riesgos son el acceso de patógenos al organismo y afecciones en la capa íntima del vaso en que está insertado. Presenta también un manguito (manguito de Dracon) que suele ubicarse en el centímetro anterior a la salida del catéter del cuerpo del paciente. Dicho manguito pretende fijar el catéter al paciente a nivel subcutáneo y presentar filtro antibacteriano. Es cierto que puede además emplearse un manguito antimicrobiano como segunda barrera. Además se observan los clamps.

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Este catéter presenta conexiones Luer con diferentes colores para identificar las luces y poder así hacer uso de ellos cuando la medicación a administrar presenta incompatibilidades con otra a la hora de acceder por el mismo punto. La conexión roja es la de mayor calibre, siendo la más empleada para extraer muestras sanguíneas e infundir hemoderivados. Las luces blancas y azules presentan un menor calibre. Una de ellas se mantendrá de forma exclusiva para la alimentación parenteral, en caso que el paciente la precisara. Pueden ser empleadas indistintamente en otras situaciones.

INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES:Este tipo de catéter está indicado en pacientes con afecciones hematológicas que precisan perfusión de fármacos o hemoderivados. También se encuentra contraindicado en ciertas situaciones.

CONTRAINDICACIONES INDICACIONES
Fiebre de origen desconocido. Administración repetida y a largo plazo de quimioterapia.
Curso o sospecha de infección Nutrición parenteral durante largos periodos.
Bacteriemia o septicemia Trasplantes de médula ósea.
Radioterapia previa en la zona elegida para la colocación. Pacientes que requieren hemodiálisis o plasmaféresis.
Reacción alérgica conocida a los materiales.

 

Terapias sistémicas antimicrobianas prolongadas.
Anatomía no adecuada del paciente.

 

Patologías que requieran perfundir con rapidez grandes volúmenes.

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Tras la implantación del catéter, habrá que llevar a cabo diferentes cuidados:

 Si el catéter se ha implantado recientemente, se llevará a cabo una cura estéril diaria durante los primeros diez días. No deben retirarse los puntos, pero si la correcta implantanción subcutánea.

Es importante llevar a cabo toma de constantes por turno para valorar posibles signos de infección, así como vigilar si se aprecian sangrado o hematomas prestando especial atención a la presencia de signos de infección tales como fiebre, tumefacción y dolor. Es importante informar al paciente y a su familia de lo importante de no dar tirones y de ofrecer atención al catéter hasta que el paciente y su entorno se acostumbren e él.

Una vez transcurridos los primeros diez días, se llevarán a cabo curas asépticas cada 48 horas posteriores a la higiene del paciente.

Material necesario para la cura:

– Guantes estériles.

– Campo estéril.

– Solución antiséptica.

– Esparadrapo.

– Tapones.

– Gasas estériles.

– Suero fisiológico.

Procedimiento:

  1. Lavado de manos y colocación de guantes.
  2. Preparación de material estéril.
  3. Retirada de apósito.
  4. Colocación de guantes estériles.
  5. Colocación de campo estéril en la zona a curar.
  6. Limpieza de la zona con suero fisiológico mediante movimientos circulares desde la zona de inserción hacia la parte distal.
  7. Secado de la zona.
  8. Aplicar antiséptico sobre la zona mediante movimientos circulares desde la zona de inserción hacia la parte distal.
  9. Colocar apósito estéril (recomendado hacer uso de apósito transparente).
  10. Enrollar los tapones por separado con gasa estéril y esparadrapo.
  11. Educar al paciente y a su familia en los cuidados del catéter.
  12. Registrar la intervención y posibles complicaciones en el informe de enfermería.

Para llevar a cabo correctamente el cuidado de las luces y de las conexiones, será necesario hacer uso de material estéril y extremar las medidas de asepsia a la hora de proceder con los mismos. Será necesario llevar a cabo una heparinización de las luces que no estén siendo empleadas para evitar coagulaciones y obstrucciones. Está recomendado hacer uso de jeringas de 10cc y/o 20 cc. empleadas siempre con cautela sin generar grandes presiones en el bolo.

Cada 72 horas se llevará a cabo el cambio de las conexiones y equipos dispuestos para la perfusión, así como los tapones de las luces.

Cuando sea preciso llevar a cabo un lavado del sistema, que se realizará siempre tras la administración de medicación, dado el riesgo de precipitado de algunos principios, se hará uso de una jeringa diferente para cada luz.

Está recomendado hacer uso de bombas de perfusión con este sistema.

La heparinización es una técnica que pretende administrar Heparina por cada una de las luces. La bibligorafía recomienda hacer uso de 60 UI de heparina sódica con el fin de garantizar la permeabilidad del catéter. Tras cada uso o si dicho catéter no está siendo utilizado, se llevará a cabo este procedimiento.

Para ello haremos uso del siguiente material:

– Guantess estériles.

– Gasas estériles.

– Solución ntiséptica

– 20 cc de suero salino en dos jeringas de 10 cc.

– Heparina sódica. Diferentes jeringas o viales para heparinizar cada luz.

– Tapones antirreflujo (al menos dos)

Procedimiento (para cada una de las luces):

  1. Lavado de manos y puesta de guantes estériles.
  2. Limpieza del tapón de cada una de las luces con compresas estériles empapadas en solución antiséptica.

3.Limpiar el sistema con una jeringa de 10 cc. cargada con suero salino tras desclampar la llave.

  1. Clampar la llave nuevamente.
  2. Iniciamos el uso de Heparina. Para ello primero conectarermos la jeringa cargada con 3 ml de heparina y posteriormente desclamparemos la llave.
  3. Introduciremos la heparina y tras su administración procederemos a clampar la llave al finalizar. Lo haremos manteniendo una presión positiva sobre el émbolo con la intención de evitar el reflujo.
  4. Registrar la heparinización en la hoja de enfermería.

En la transfusión de hemoderivados emplearemos la luz de color rojo por su calibre, como anteriormente ha quedado expuesto. Previo a la infusión, realizaremos un lavado con 10cc de suero fisiológico y posteriormente iniciaremos la infusión. Al finalizar no debemos olvidar limipiar nuevamente con 10cc de suero fisiológico y proceder a realizar la heparinización del catéter.

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Al realizar una extracción de sangre mediante este dispositivo, debemos realizarla mediante técnica estéril. Para ello haremos uso de:

Material necesario:

– Guantes y gasas estériles.

– Dos jeringas de 10 cc.

– Conexión Vacutainer® u otra jeringa para extraer la sangre necesaria.

– Heparina sódica.

Procedimiento:

  1. Lavado de manos y desinfección. Uso de guantes.
  2. Utilizar la luz del catéter con la conexión de color rojo.
  3. Si se está infundiendo líquidos por alguna de las luces, se debe parar dicha infusión durante la extracción.
  4. Lavar con 10 ml la luz roja. Desclampar y extraer de 5 a 10 ml de sangre.
  5. Clampar la luz del catéter y retirar la jeringa con la sangre a desechar.
  6. Conectar jeringa, desclampar la luz y extraer la cantidad de sangre necesaria.
  7. Clampar de nuevo la luz y retirar la jeringa.
  8. Desclampar, lavar con 10 ml de suero fisiológico y heparinizar si no se está utilizando esa luz o conectarlo a un sistema de infusión.
  9. Registrar la intervención en la hoja de enfermería.

Como complicaciones más frecuentes podemos encontrar las siguientes:

En ocasiones puede infundirse a través del catéter pero no encontraremos posible obtener una muestra sanguínea, para ello será preciso realizar maniobras para aumentar la presión torácica. Pueden servirnos acciones tales como provocar la tos o invitar al paciente a respirar profundamente. También irrigaremos con suero salino y aspiraremos sin forzar, para crear vacío, utilizando técnicas de presión negativa. Está indicada la realización de una Rx de tórax antes de administrar la quimioterapia.

Puede darse una infección del sitio de inserción: Será preciso contar con el apoyo del personal facultativo. Se procederá a tomar una muestra para cultivo del punto de inserción.

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Puede producirse un hematoma del túnel subcutáneo: Se realziarán técnicas indicadas ante cualquier hematoma: Frío local y curas frecuentes (valorar cremas antitrombóticas).

No es posible infundir líquidos ni extraer sangre Si tras la puesta en práctica de las maniobras de presión negativa, aumento de presión torácica e irrigación con suero salino fisiológico no se ha resuelto el problema, se realizara un lavado con un agente fibrinolítico.

 

 

Bibliografía:

-Escalante Zamorano C. Reservorios: mantenimiento y sellado. Vizcaya: Jornada de Enfermería Cuidados Enfermeros en Accesos Vasculares, Hospital de Cruces; 2005.

-Wilkerson K, Ebolum J. Terapia intravenosa en pacientes pediátricos. American Journal of Nursing Company Vanderbilt: University Medical Center; 1994

-Chospab.es [página web en internet]. Cuidados en el Reservorio Subcutáneo y Hickman. Albacete: Complejo Hospitalario Universitario de Albacete. [citado 23 Sept 2005]. [42 p.]. Disponible en http://www.chospab.es/jornadas/presentaciones/cateteresvasculares/diapos/hickman.ppt

-Galván Oliert JA: Accesos vasculares especiales en oncohematología. Manual de Urgencias para Enfermería Pediátrica. Sevilla: Editoral Mad; 2000.

-Hospital de Basurto. Administración de medicación y mantenimiento del catéter reservorio. En: Manual de procedimientos de enfermería. Bilbao, Osakidetza- Servicio Vasco de Salud; 2001. p.135-138.

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